Hoy por hoy, la empresa está inmersa en un contexto sumamente competitivo en el que las posibilidades de inversión se estrechan, así como los posibles márgenes a obtener de ellas. A ello se suma la puesta en marcha del mercado único europeo que aumenta y aumentará más la competitividad y paralelamente la necesidad de afinar al máximo en las técnicas empresariales de gestión, planificación y presupuestación para acceder a una posición "estable" en el mercado. Se hará necesario, pues, el canalizar, coordinar, utilizar de forma óptima y controlar todos y cada uno de los recursos de la empresa para alcanzar esa posición competitiva en el mismo.
Una empresa nace para hacer frente a una demanda insatisfecha. Ahora bien, para hacer frente a esa demanda se necesita hacer inversiones en bienes de equipo, naves industriales, activo circulante, etc., pero a su vez dichas inversiones no pueden llevarse a cabo si no se dispone de recursos financieros.
Observamos, pues, que el buen nacimiento de una empresa obedece necesariamente a un planteamiento presupuestario previo, si bien de forma particular. Pero la empresa sólo nace una vez y a lo largo del tiempo desarrolla una serie de actividades que van a ocasionar modificaciones en su estructura, unas la mejorarán y otras la empeorarán. Nosotros nos vamos a ceñir a las que tienen un componente exclusivamente económico y financiero, es decir, aquellas actividades futuras (establecidas en la estructura de objetivos de la entidad) que puedan ocasionar variaciones futuras en la estructura del patrimonio de la empresa.
En general, la empresa cuando nace o cuando se plantea un proyecto de inversión lo hace con vistas a satisfacer una demanda existente en el mercado, ya sea de forma explícita o de forma implícita (p.e., creando esa necesidad en base a innovadores productos con una adecuada información y promoción de los mismos). Esa demanda va a proporcionar a los responsables de la misma el dimensionamiento de la Estructura Económica fija y materializarse en el denominado Inmovilizado de Explotación. Pero la estructura económica fija no sólo consta de esta partida. Si la empresa ya lleva un cierto tiempo en el mercado contendrá además otras partidas con carácter permanente, entre las que destacan fundamentalmente las Inmovilizaciones Financieras.
Pero falta una partida básica que, si bien no pertenece a la estructura fija de la empresa, sí tiene carácter de permanencia, siendo la que pone en marcha y mantiene en funcionamiento al inmovilizado de explotación de la empresa. Nos estamos refiriendo obviamente al «Capital Circulante Real», que tiene su correspondiente partida en el pasivo denominado «Fondo de Rotación Real», también llamado Fondo de Maniobra Real (FMR). El CCR viene determinado por la composición y duración del ciclo corto empresarial.
Hasta ahora nos hemos referido a las inversiones necesarias para satisfacer la demanda objetivo de la empresa. Falta, por tanto, el buscar los fondos necesarios para llevar a cabo tales inversiones reflejados en el Pasivo o Estructura Financiera de la entidad. Básicamente está formada por tres fuentes, por una parte la Autofinanciación originada en la propia empresa y que no tiene carácter de exigibilidad, por otro lado la Financiación Externa, la cual es exigible al no ser recursos generados por la empresa o no aportados por los propietarios y, por último, los denominados Recursos extraordinarios, que por su carácter contienen partidas que no son normales en el funcionamiento diario de la entidad.
Por último y dependiendo del nivel de servicio deseado, de las circunstancias del mercado y de la posición que se ocupe en él, la empresa tendrá además una inversión a corto plazo denominada Activo Circulante, financiada por su correspondiente Pasivo Circulante y que ambos, junto con el CCR y FRR, conformarán el día a día de la gestión empresarial. Lo anteriormente especificado lo podemos visualizar en el cuadro 1.
Siendo más rigurosos en la definición de Presupuesto de Capital, entenderemos por tal "el tratamiento cuantitativo de las cifras provisionales que determinan la estructura permanente de la empresa, tanto del activo como del pasivo".
Así pues, el Presupuesto de Capital estará compuesto por dos presupuestos parciales, a saber:
Particularizando a los orígenes de los recursos necesarios para la realización de los proyectos futuros, sintéticamente podemos decir que éstos se pueden conseguir:
Las posibles desviaciones que impiden tal igualdad se irán acumulando en los denominados "superávit" o "déficit" del presupuesto.
Los empleos o aplicaciones vienen básicamente por cinco conceptos:
Una empresa nace para hacer frente a una demanda insatisfecha. Ahora bien, para hacer frente a esa demanda se necesita hacer inversiones en bienes de equipo, naves industriales, activo circulante, etc., pero a su vez dichas inversiones no pueden llevarse a cabo si no se dispone de recursos financieros.
Observamos, pues, que el buen nacimiento de una empresa obedece necesariamente a un planteamiento presupuestario previo, si bien de forma particular. Pero la empresa sólo nace una vez y a lo largo del tiempo desarrolla una serie de actividades que van a ocasionar modificaciones en su estructura, unas la mejorarán y otras la empeorarán. Nosotros nos vamos a ceñir a las que tienen un componente exclusivamente económico y financiero, es decir, aquellas actividades futuras (establecidas en la estructura de objetivos de la entidad) que puedan ocasionar variaciones futuras en la estructura del patrimonio de la empresa.
En general, la empresa cuando nace o cuando se plantea un proyecto de inversión lo hace con vistas a satisfacer una demanda existente en el mercado, ya sea de forma explícita o de forma implícita (p.e., creando esa necesidad en base a innovadores productos con una adecuada información y promoción de los mismos). Esa demanda va a proporcionar a los responsables de la misma el dimensionamiento de la Estructura Económica fija y materializarse en el denominado Inmovilizado de Explotación. Pero la estructura económica fija no sólo consta de esta partida. Si la empresa ya lleva un cierto tiempo en el mercado contendrá además otras partidas con carácter permanente, entre las que destacan fundamentalmente las Inmovilizaciones Financieras.
Pero falta una partida básica que, si bien no pertenece a la estructura fija de la empresa, sí tiene carácter de permanencia, siendo la que pone en marcha y mantiene en funcionamiento al inmovilizado de explotación de la empresa. Nos estamos refiriendo obviamente al «Capital Circulante Real», que tiene su correspondiente partida en el pasivo denominado «Fondo de Rotación Real», también llamado Fondo de Maniobra Real (FMR). El CCR viene determinado por la composición y duración del ciclo corto empresarial.
Hasta ahora nos hemos referido a las inversiones necesarias para satisfacer la demanda objetivo de la empresa. Falta, por tanto, el buscar los fondos necesarios para llevar a cabo tales inversiones reflejados en el Pasivo o Estructura Financiera de la entidad. Básicamente está formada por tres fuentes, por una parte la Autofinanciación originada en la propia empresa y que no tiene carácter de exigibilidad, por otro lado la Financiación Externa, la cual es exigible al no ser recursos generados por la empresa o no aportados por los propietarios y, por último, los denominados Recursos extraordinarios, que por su carácter contienen partidas que no son normales en el funcionamiento diario de la entidad.
Por último y dependiendo del nivel de servicio deseado, de las circunstancias del mercado y de la posición que se ocupe en él, la empresa tendrá además una inversión a corto plazo denominada Activo Circulante, financiada por su correspondiente Pasivo Circulante y que ambos, junto con el CCR y FRR, conformarán el día a día de la gestión empresarial. Lo anteriormente especificado lo podemos visualizar en el cuadro 1.
Siendo más rigurosos en la definición de Presupuesto de Capital, entenderemos por tal "el tratamiento cuantitativo de las cifras provisionales que determinan la estructura permanente de la empresa, tanto del activo como del pasivo".
Así pues, el Presupuesto de Capital estará compuesto por dos presupuestos parciales, a saber:
- Un presupuesto parcial de inversiones, que cuantifica los diferentes empleos de la empresa.
- Un presupuesto parcial de fuentes financieras, que cuantifica los distintos recursos futuros, los cuales, a su vez, posibilitarán la realización de las inversiones anteriores.
Particularizando a los orígenes de los recursos necesarios para la realización de los proyectos futuros, sintéticamente podemos decir que éstos se pueden conseguir:
- por aumentos de Pasivo Fijo (Δ PF)
- por decrementos de Activo fijo (∇ AF)
- por aumentos de Activo Fijo (Δ AF)
- por decrementos de Pasivo Fijo (∇ PF)
EMPLEOS ó APLICACIONES = ORÍGENES ó RECURSOS
Las posibles desviaciones que impiden tal igualdad se irán acumulando en los denominados "superávit" o "déficit" del presupuesto.
Los empleos o aplicaciones vienen básicamente por cinco conceptos:
- Aumentos de Activo Fijo:
- Gastos de Inversión
- Inversiones Especulativas
- Inversiones Financieras
- Necesidades Netas de Fondo de Maniobra:
- Necesidades Netas de Fondo de Maniobra (NNFM)
- Reducciones de Pasivo Fijo:
- Amortizaciones Financieras o devoluciones de pasivo
- Incrementos de Pasivo Fijo:
- Autofinanciación
- Financiación Externa : propia y/o ajena
- Recursos extraordinarios
- Reducciones de Activo Fijo:
- Desinversiones